sábado, 9 de septiembre de 2017

El eco de los libres 2

La portada del número 2 de "El eco de los libres" recoge esta obra de Antonio Beneyto, último artista plástico postista. Esta obra fue expuesta en Nueva York, en el año 1998, muestra que se tituló "El Postismo llega a Nueva York"
Hace ya un año que nació la revista cultural y de pensamiento crítico del Ateneo Jaqués que hoy ya celebra su segundo número, incluyendo en esta ocasión, además de las secciones habituales, un extenso dossier central dedicado al Postismo, único movimiento vanguardista, plástico y literario, surgido en España, en pleno franquismo, apostando por la libertad en la palabra. Trabajar en esta revista y verla hecha realidad es, cada nuevo número, un regalo incomparable. Como espero que regalo sea también para el lector que tenga la oportunidad  y el valor de sostenerla entre sus manos. Sí, he dicho valor, pues las 164 páginas del actual número dos contribuyen a que su peso sea anormal para una revista cultural. Al menos, en pleno siglo XXI. Porque, seamos sinceros, ya no son populares las revista culturales y por ello es más gratificante este trabajo de suicidas, esta utopía de locos románticos. Como he dicho, su periodicidad actual es anual aunque la primera intención fue realizar una publicación semestral. Sin embargo, el volumen de contenidos así como la programación de actividades del Ateneo Jaqués, invita a realizar una sola publicación cada año  A continuación veremos quién ha hecho posible que "El eco de los libres" sea una realidad y todos los colaboradores que han contribuido a ello.

La revista "El eco de los libres" aparece en el centro del puesto que el Ateneo Jaqués tuvo en la XVIII Feria del Libro de Jaca, donde se presentó.
"El eco de los libres" es una revista realizada en Jaca, que parte del ámbito local para abordar la universalidad. Sus secciones abordan la literatura (poesía y relato), el arte, el cine, la música, la fotografía, la ciencia, la memoria histórica, el periodismo y una bien nutrida sección de variados artículos donde, por supuesto, también las entrevistas tienen cabida. Y en este segundo número, además, se incluye un cartapacio o dossier dedicado al Postismo que cuenta con numerosas colaboraciones y una breve antología de poesía postista.
Portada original de la revista "POSTISMO", enero de 1945
Nuestro contacto con el Postismo parte de la lectura de la "Antología de poesía Postista" (Libros del Inombrable 1998) seleccionada y editada por Raúl Herrero, constante colaborador en las actividades culturales del Ateneo Jaqués y miembro del equipo de redacción de "El eco de los libres". Posteriormente y a partir de esta lectura, descubrimos "Las patitas de la sombra", de Carlos Edmundo de Ory y Eduardo Chicharro, poetas que, junto al italiano Silvano Sernesi, fundaron este movimiento. Tras el hallazgo de este insólito universo literario y plástico, en la Feria del Libro de Jaca de 2016, no tenemos más remedio que ofrecer un recital de poesía postista al que acuden, sin rechistar, las muchedumbres jaquesas y en el que tengo el valor de participar junto a voces más autorizadas en el tema como Raúl Herrero, el profesor Antonio Pérez Lasheras y el escritor Francisco Ferrer Lerín que, allí mismo, también se reconoce postista, "en especial -dice- en uno de sus poemas", el titulado "Mulata" que, dicho sea de paso, se incluye en la antología de poesía postista de nuestra revista. Además, desde el Ateneo Jaqués, el año 2015 y también durante la feria del libro jacetana, habíamos rendido un homenaje a Antonio Fernández Molina, poeta y pintor que también abrazó esta corriente. Todas estas circunstancias y el evidente ninguneo al que el Postismo ha sido sometido por aquellos pensantes que deciden, según sus intereses, lo que  debe aparecer y lo que debe ser borrado del mapa en la historia de la literatura española, nos llevan finalmente a dedicar un dossier holgadamente extenso a este movimiento plástico-literario que, a lo lago de los años, no ha tenido parangón. Y es que autores como Fernando Arrabal, Gloria Fuertes, Ángel Crespo, Miguel Labordeta o incluso Camilo José Cela, reconocieron el Postismo y formaron parte de él. En la breve  antología de poesía postista incluida en el número dos de "El eco de los libres" encontramos textos de Eduardo Chicharro, Carlos Edmundo de Ory, Silvano Sernesi, Félix Casanova de Ayala, Camilo José Cela, Gloria Fuertes, Gabino Alejandro Carriedo, Ángel Crespo, Miguel Labordeta, Antonio Fernández Molina, Fernando Arrabal, Antonio Beneyto y Francisco Ferrer Lerín. Finalmente, el dossier está formado por varios artículos especializados y para ello hemos contado con la colaboración de: Jaume Pont ("El Postismo y la mirada grotesca"), Valentí Gomez i Oliver ("Un ternario postista"), Antonio Rivero Tarvillo ("De fantasma a fantasma: Juan Eduardo Cirlot y Carlsos Edmundo de Ory"), Alfredo Saldaña y Antonio Pérez Lasheras ("Idea, música, léxico y juego en Las Patitas de la Sombra de Eduardo Chicharro y Carlos Edmundo de Ory"), José Manuel Corredoira ("Notas sobre el teatro postista"), José Luis Calvo Carilla ("Del Postismo iniciático al dialéctico: las novelas de Antonio Fernández Molina"), Raúl Herrero ("Recuerdos y añoranzas postistas"), Ester Fernández Echeverría ("Las inquietudes postistas de Antonio Fernández Molina"), Francesc Cornadó ("Un postismo más allá de la literatura") y Jaime D. Parra ("Fragmentos de un diario: del postismo al postpoema"). Además, el dossier se completa con tres entrevistas: la que Francesc Cornadó realiza con Antonio Beneyto, la que Raúl Herrero y yo tuvimos con Antonio Chicharro, hijo de Eduardo Chicharro, en su casa de Majadahonda, y otra más, un "triálogo" que sostuve con Emilio Gastón y Carmen Gascón. Por último, queda recordar a la profesora y traductora Pilar Gómez Bedate. Murió el pasado 14 de agosto y su último texto fue precisamente una colaboración para este dossier con el artículo "Divagación sobre el Postismo y Ángel Crespo", dedicado al poeta Ángel Crespo con quien compartió treinta años de su vida.


Artículo "Divagación sobre el Postismo y Ángel Crespo" de Pilar Gómez Bedate


"Amour Impossible" de Fernando Arrabal es una de las obras postistas incluidas en el dossier
Una vez repasado el dossier del Postismo, veremos el resto de contenidos que podemos encontrar en "El eco de los libres":

LITERATURA:

El bloque, como en el número inaugural, comienza con  una nutrida sección de poesía donde contamos con textos inéditos de Elisa Berna, Ricardo Fernández Moyano, José Gabarre, Emilio Gastón, Ángel Guinda, Raúl Herrero, J.L.M. Mallada, Lucía Pitarch, Iris Parra Jounou, J. Antonio Prades, Fernando Sarría, Eva Antón, Ana Baquedano, Mar Blanco, Juan José Parcero Aznar, Laura Lasheras, Ricardo Usón, poemas de Estela Puyuelo, ilustrados por Irene Val y foto-poemas de Emilio Pedro Gómez y Miguel Huebra. Además, también han cedido para este número sus poemas Pablo Delgado, Marta Domínguez, Eduardo Fariña, Diego Palmath y David Giménez Alonso, contando también con un poema inédito en aragonés, cedido por Ánchel Conte. En cuanto a la sección de relato, contamos con obras de Pilar Aguarón, Marta Navarro García (con el texto que fue galardonado como I Premio Relato Ciudad de Tudela), Miquel Zueras (relato ilustrado por él mismo) y un microrrelato de Raúl Garcés ilustrado por Lola Gómez Redondo.

ARTE:

Se inaugura la sección con el manifiesto ARTE CASUAL de Francisco Ferrer Lerín y unas fotografías con algunas manifestaciones de este arte.

Se completa la sección con una entrevista al pintor aragonés Pedro Sagasta.

FOTOGRAFÍA

Contamos en esta sección con la colaboración del artista Juan Luis Borra y una espectacular sección titulada "La Escocia oculta". También el ámbito local tiene cabida en este bloque con "Rincones de Jaca", fotografiados por Gonzalo Giménez, del Círculo Fotográfico de Jaca.

CINE

Alfredo Moreno vuelve a colaborar en la sección dedicada al cine en este número y lo hace con el artículo titulado "De cine y literatura, de elefantes y de surf", que podemos leer en su blog, 39escalones. Por otro lado, el pintor Antonio Callau dibuja un retrato de Humphrey Bogart, dedicando además unas breves líneas a la biografía del mítico actor, artículo que completa la sección.

Sumario

MÚSICA

Miguel Ángel Yusta, poeta y redactor de "El eco de los libres", participa con un extenso artículo sobre la historia de la Ópera en el Teatro Principal de Zaragoza. La sección también incluye una entrevista con el grupo de folk aragonés Os Chotos, procedentes de Embún (Huesca)

PERIODISMO

El director del semanario jaqués El Pirineo Aragonés, José Ventura Chavarría Casado, escribe un artículo sobre el 90 aniversario de los cursos de verano que la Universidad de Zaragoza organiza en Jaca y aprovecha la ocasión para hablar de la breve estancia de Federico García Lorca que llegó hasta tierras jaquesas para ofrecer actuaciones de su compañía teatral La Barraca. Además, todo queda relacionado finalmente con una entrevista a Claudio Guillén y el poema de Lorca "Claudio Guillén, niño en Sevila". La sección se completa con el artículo de periodista Fran Osambela Navarro titulado "La leyenda del Bonanza" rindiendo tributo al legendario establecimiento zaragozano y al que fuera su propietario durante tantas décadas, Manolo García Maya.

ARTÍCULOS

Este bloque, tras el dedicado a "Literatura" y el mencionado dossier postista, es el más amplio de la revista, con artículos de muy variada índole que van desde la legendaria presencia de Santo Grial en los Pirineos (artículo de Domingo Buesa) al escándalo de las inmatriculaciones eclesiásticas (artículo que firma el colectivo MHUEL, Movimiento Hacia un Estado Laico), pasando por la problemática del Hospital de Jaca (Mariano Marcén), una reseña de "Paisajes queridos" (Daniel Izquierdo Clavero) libro póstumo de José Antonio Labordeta o la cultura anarco, artículo este último, firmado por Andrés Ortiz Osés haciendo referencia a la obra del escultor y pintor oscense Ramón Acín. También encontramos en esta sección "El nacimiento del baloncesto" (y sus conexiones con la masonería) firmado por Ander Fuentes, la experiencia del investigador Carlos Tarazona al escribir el libro "Borregueros: desde Aragón al Oeste Americano" (cuya reseña podéis encontrar en la entrada anterior de este blog), el artículo de Estela Puyuelo dedicado al ámbito de la educación, titulado "La ficción que habita en ti" y un artículo del escritor Eugenio Mateo Otto que viaja entre el costumbrismo y la filosofía.

MEMORIA HISTORICA

El escritor e investigador Enrique Vicién dedica un emotivo y completo artículo al juez, poeta y militante anarcosindicalista Gregorio Oliván, con el subtítulo "y la poesía como arma contra la fatalidad".

CIENCIA

El maestro, antropólogo y guarda forestal Rafel Vidaller Tricas escribe "A sinobia trespasa o sustro", un artículo escrito íntegramente en aragonés donde relaciona la lengua con la antropología y la botánica.
La sección también incluye la primera entrega de un extenso estudio sobre los humedales de la Jacetania cuya existencia está amenazada por el trazado virtual de las nuevas carreteras y por las nulas tareas de conservación. Comienza este estudio en este número con el humedal de Villa Juanita, próximo a Castiello de Jaca. Lucía Pons Escrich realiza este trabajo habiendo recibido la inestimable ayuda de Francisco Ferrer Lerín.

ACTIVIDADES DEL ATENEO JAQUÉS

Como ya acostumbramos en el número inaugural, repasamos brevemente las actividades más destacadas llevadas a cabo durante el año por la asociación.

Por supuesto, como ya hemos comentado anteriormente, el espectacular aspecto visual de la revista es debido a las obras de Antonio Beneyto incluidas en portada y contraportada. Todas las secciones relacionadas anteriormente están precedidas por una introducción del la editora Lucía Pons y por supuesto, por la editorial.

Obra de Antonio Beneyto que ocupa la contraportada el número 2 de "El eco de los libres"



Debemos aclarar que "El eco de los libres", en su segundo número, aparece sin recibir ninguna subvención. Hemos contado con una ayuda de algunas entidades privadas que se destacan por apoyar o crear cultura. Estas han sido el zaragozano bar "Ragtime", la editorial "El Gato negro", el periódico semanal jaqués "El Pirineo Aragonés" y la casa de comidas "Casa Fau" de Jaca. A ellos agradecemos esta contribución. Para realizar suscripción a "El eco de los libres" o recibirla en su domicilio así como para recibir cualquier tipo de información, bastará con escribir un correo electrónico a ateneojaques@gmail.com

PRESENTACIONES CONFIRMADAS:

Próximas presentaciones de la revista "El eco de los libres":

JACA, (Huesca): Viernes 15 de septiembre a las 20,30 horas en las bodegas de Joyería Muñoz y Ángel García (C/ Obispo, 9)
ZARAGOZA: Viernes 22 de septiembre, a las 19,30 horas en el salón de actos de la Biblioteca de Aragón (C/ Doctor Cerrada, 22)
CÁDIZ: miércoles 18 de octubre, hora por confirmar en la Fundación Carlos Edmundo de Ory (Avda. Carlos III, 9),
VALDERROBRES (Teruel), sábado 21 de octubre, hora por confirmar, Librería Serret (Avda. Hispanidad 21)
MONZÓN (Huesca), diciembre ,dentro del marco de actividades de la Feria del Libo Aragonés de Monzón, en fecha y hora por confirmar.
BARCELONA, viernes 19 de enero, 20 horas, Ateneu Barcelonés (Carrer de la Canuda, 6)

Fotografía de la pasada feria del libro de Jaca donde se vio por primera vez el número 2 de "El eco de los libres". En la foto, aparecen dos de los autores, Estela Puyuelo y Miguel Ángel Yusta, con la revista.
Para terminar... HAN DICHO...

Sobre este segundo número de "El eco de los libres", a pesar de no haber realizado todavía ninguna presentación y con tan solo dos meses en circulación, ya se han publicado varios artículos en la web. A continuación pueden consultar estos artículos en los siguientes enlaces:

Francesc Cornadó

Alfredo Moreno

Ricardo Fernández Moyano

Por otro lado, Raúl Herrero, en las redes sociales ha comentado: "La aportación que se ofrece en la revista sobre el Postismo, por el extensión sobre la poesía y el arte en la posguerra española, incluso más allá en el tiempo, es fundamental. Y ayuda a replantearse el canon y a los poetas estrella españoles de la segunda mitad del siglo XX. El dossier invita a escuchar voces que han sido ninguneadas y que compartieron espacio con los poetas de la generación del 50, del garcilasismo y de Espadaña. Por otra parte, el Postismo y sus satélites, hacen que al literatura española entronque con algunas manifestaciones europeas del arte que podemos rastrear hasta finales del siglo XIX (como los incongruentes, grupo anterior a la Patafísica), así como con la línea de imaginación y de literatura lúcida y lúdica principiada en España por personalidades como Gómez de la Serna y que desaparecen misteriosamente a partir de los años 50 del pasado siglo, al menos en apariencia según los manuales, hasta la legada de la experimentación de los años 70 con algún resquicio como Miguel Labordeta y su grupo".


Por último, en prensa escrita, apareció también esta breve reseña en Heraldo de Aragón:


martes, 6 de junio de 2017

Borregueros, un western aragonés

Evolución de un arduo trabajo que comenzó con un documental y terminó con este magnífico libro

Renunciar a una vida de estrecheces económicas y penurias, romper con la arraigada y heredada tradición familiar, albergar la valentía de perseguir un sueño ligado a la promesa de mejores sueldos, de una vida más próspera, de una tierra plena en oportunidades y finalmente, emprender el largo y dificultoso viaje, sin mirar atrás, sin atender a las dificultades. Estamos en Aragón, en los pequeños pueblos pirenaicos, en el Sobrarbe o en la Ribera. Es la década de los cincuenta, aún antes. Historias de algunos valientes pastores llegan desde una tierra lejana. Hablan de libertad, de unos sueldos abundantes. Los primeros pastores aragoneses que emprendieron el viaje a Norteamérica realizan el efecto llamada. Vascos y navarros, llegaron antes que ellos y algunos incluso son ya ciudadanos americanos. Un buen puñado de aragoneses (más de 120)  renunciaron a ser arrastrados por la corriente, al camino marcado y emprendieron viaje al lejano Oeste americano, con un contrato firmado bajo el brazo, para trabajar como pastores en aquella desconocida tierra prometida.

Carlos Tarazona
El realizador y escritor jaqués, Carlos Tarazonarecupera el recuerdo de estos emprendedores y valientes pastores. Con "Borregueros: desde Aragón al Oeste americano"Tarazona escribe un capítulo hasta la fecha inédito en la historia de la migración aragonesa. Mucho se había escrito sobre la migración de los pastores vascos, nada sobre Aragón. En el año 2008, persiguiendo las huellas de aquellos pastores que mediado el siglo XX sustituyeron los asequibles y familiares valles pirenaicos por la inmensidad desconocida del far west, el autor visitó California y algunos estados más de la costa Oeste para entrevistarse con algunos de aquellos héroes. Como consecuencia de esta primera visita y a pesar de tener en mente, en un principio, la escritura de un libro, Tarazona realizó el documental "Borregueros: Aragoneses en el Oeste Americano"

Uno de los protagonistas: Esteban Alegre Butía, natural de Berdún, en los pastos californianos
Tras esta primera experiencia, en 2009 el autor completó su trabajo de campo y su investigación con un nuevo viaje a Estados Unidos. A su regreso, ya tenía material suficiente para completar un libro que hoy es una realidad y que ronda las 350 páginas de historia viva, presentado en esta primera edición acompañado por el DVD del documental.

Manuel Val, natural de Lanaja, en su troke


Imaginemos por un momento a aquellos pastores, recién llegados a tierras americanas, procedentes de localidades como Ansó, Berdún, Hecho, Fago, Sariñena, Lanaja... El cambio que supone llegar desde la España regida por la dictadura al país de las libertades. Pero no solo eso. Las dificutades que tuvieron que enfrentar y las profundas diferencias, incluso, en el propio oficio de pastor. Algunos no lograron completar sus primeros meses y regresaron a España. Otros, más afortunados, todavía hoy viven en Estados Unidos, como residentes norteamericanos, perfectamente adaptados en la vida local. 



"Borregueros..." trata una historia real, apasionante donde Carlos Tarazona, una vez más, demuestra su compromiso con la historia de Aragón, con su memoria y la minuciosidad en sus exhaustivas investigaciones. El libro se podría dividir en dos partes bien diferenciadas. En primer lugar, el autor nos invita a conocer a los primeros aragoneses que poblaron, durante la colonización, el Nuevo Mundo y la suerte que corrieron para, seguidamente, abordar el comienzo del pastoreo en Estados Unidos y cómo los primeros españoles que fracasaron durante la fiebre del oro supieron reconvertirse de esta manera. El lector podrá averiguar cómo comenzó esta demanda de pastores y el trascendental papel que jugó la Western Range Association para conseguir que aquellos aragoneses que decidieron cambiar el rumbo de sus vidas, llegaran al continente americano con un contrato firmado bajo el brazo: el contrato en origen, una manera de actuar muy moderna para estar hablando de mediados del siglo XX. El autor cuenta los avatares de un viaje largo y en ocasiones, demasiado dificultosos y la llegada de aquellos pastores a una tierra extraña donde el idioma era el primer gran escollo que debían afrontar. Pero aquello solo era el principio. Aquellos nuevos emigrantes deberían enfrentar una nueva manera de pastorear, unos peligros distintos a los de Aragón, un paisaje que nada tenía que ver con los valles del Pirineo o de la Ribera, un clima extremo, muy distinto. En primer lugar, en Estados Unidos pastoreaban rebaños mucho mayores que en España, con distancias a recorrer que triplicaban las conocidas hasta entonces. Los peligros que acechaban al rebaño y al propio pastor (coyotes, serpientes de cascabel, tornados...), nada tenían que ver con los de su tierra. Sin duda, la gran capacidad de adaptación de aquellos hombres y la capacidad de improvisación mostrada, pronto  sería positivamente valorada por los ganaderos. Durante el libro, Carlos Tarazona destaca esa gran capacidad de improvisación y la enorme adaptabilidad de aquellos primeros pastores aragoneses que llegaron, principalmente, a Califoria. Por otro lado, Severino Pallaruelo, en un estupendo prólogo, habla de cómo el paisaje moldea al personaje. Sin duda el paisaje del Oeste americano debió moldear a aquellos pastores que, como se narra en el libro, debieron soportar grandes periodos de soledad. En la segunda parte del libro, se nos ofrece una detallada biografía de cada uno de aquellos pastores. 

Carlos Tarazona presentó en Jaca "Borregueros" con el Ateneo Jaqués, en compañía del escritor y profesor Severino Pallaruelo
La soledad del pastor inmigrante, junto al rebaño y a su fiel perro. La lejanía de los seres queridos, la ausencia del hogar, la tierra extraña, el silencio y la imposibilidad de comunicación, debido al extraño idioma. Ingredientes suficientes para hacer de estas historias humanas, unos western de la vida real. Por ello, el libro "Borregueros: desde Aragón a Oeste americano", aunque completamente real, también se puede leer como un western aragonés. Y como en algunas otras ocasiones, esta vez, la realidad supera a la ficción. 
Ángel Corrales y Mauel Val, con un magnetófono y los libros para estudiar Inglés

Reflexión: El libro también nos lleva a la reflexión. Hoy en día, un buen número de seres humanos se ven obligados a renunciar a su patria, a sus familias, para buscar una mejor suerte que, a menudo, se resume en la supervivencia. llegando así a países desconocidos, con costumbres e idiomas muy diferentes a los suyos. Poco entendimiento reciben estos nuevos inmigrantes de los países que los reciben. Demasiadas puertas cerradas en contra de contados brazos abiertos. Nula empatía. Acusamos una lamentable falta de memoria. No es necesario retroceder mucho en el tiempo para vernos a nosotros mismos o a nuestros antepasados, como emigrantes hacia una tierra prometida. Por otro lado, la segunda reflexión concierne al oficio de pastor. Estos aragoneses que son protagonistas de "Borregueros..." accedían sin problema al oficio de pastor pues era un trabajo mal considerado socialmente en Estados Unidos y estaba reservado para la mano de obra extranjera, exclusivamente. De nuevo, la falta de memoria. Actualmente son los inmigrantes que llegan a España los que pastorean nuestro rebaños.

Presentación en Jaca
El Ateneo Jaqués ha colaborado con el autor organizando recientemente la presentación en la Biblioteca Municipal de Jaca.Este fin de semana, de nuevo con el Ateneo Jaqués, Carlos Tarazona presentará "Borregueros: desde Aragón al Oeste americano" en la Fête du livre de Oloron Sainte-Marie (Francia) donde, por parte del ateneo, también acudirán Raúl Herrero, presentando "Sombra salamandra" y Miguel Ángel Yusta, que acude con su poemario "Ayer fue sombra". 






jueves, 20 de abril de 2017

Hoy, los ángeles caerán sobre Zaragoza


Organizado por la librería Mono de tres cabezas (Av. Valencia, 24) y Ateneo Jaqués, esta tarde a las 19 horas, tendré el placer de presentar en Zaragoza, la fantástica novela "El séptimo ángel: crónicas arcangélicas" con su autor, Israel Gutiérrez Collado y la colaboración, a distancia, de Raúl Herrero. Si algún blogger me lee desde Zaragoza, haga el favor de acercarse aunque nada más sea para honrar la memoria de los ángeles, caídos o celestiales. Para más info: http://www.ateneojaques.com/2017/04/presentacion-de-el-septimo-angel.html

viernes, 14 de abril de 2017

Joaquin Carbonell, música y literatura

Joaquín Carbonell presentó "El carbón y la rosa" en el Centro Cívico Universidad de Zaragoza el pasado 9 de marzo. Fotografía del concierto, por Daniel Beltrán Novials.

El pasado 9 de marzo asistíamos en el Centro Cívico Universidad (Zaragoza) a la presentación en directo del nuevo álbum de Joaquín Carbonell, "El carbón y la rosa", bello y potente título heredado de la poeta Concha Méndez, perteneciente a la Generación del 27, opacada por la masculinidad imperante y miembro de las llamadas "sin sombrero", escritoras de la época que mostraron su rebeldía ante la sociedad despojándose de aquella prenda imprescindible para toda "mujer de bien" en la España pre y post-bélica.  El cantautor turolense (allocino) ofreció un recital memorable cantando diez de las doce canciones del nuevo disco, con una ejecución perfecta y un sonido pulcro, marca de la casa, especialmente, en este último trabajo que algunos ya señalan como el mejor de su dilatada cerrera, o al menos comparable a aquel primer "Con la ayuda de todos". Carbonell estuvo acompañado en el escenario por José Luis Arrazola (guitarra), Coco Balasch (contrabajo) Richi Martínez (teclados), Roberto Artigas "GranBob" (percusiones) y Kalina Fernández (violín) y además del nuevo disco, sonaron temas clásicos como "Pascual", "Canción para Dimitris" (de nuevo, uno de los momentos más emotivos del concierto) o "Me gustaría darte el mar" y algunas sorpresas en clave de homenaje, como el tributo a Leonard Cohen, con una versión en español de "Dance me to the end of love", un recuerdo a Luis Eduardo Aute o, por supuesto, al siempre presente José Antonio Labordeta.
Momento del concierto
Pero no solo hablaremos de música, como ya podemos intuir por el título de esta entrada. Porque en los últimos tiempos, la faceta de Joaquín Carbonell como escritor también ha dado su fruto más redondo con la fantástica novela "Un tango para Federico" (Voces del mercado 2016) cuyo atrayente punto de partida es el fugaz encuentro que vivieron Federico García Lorca y Carlos Gardel en Buenos Aires. Los dos astros coincidieron en la calle Corrientes, a la salida del Teatro Smart. Se sabe que tomaron unas copas en un próximo cafetín y que, acto seguido, acompañados por el constante séquito gardeliano y algunos amigos del poeta, acabaron en la casa del morocho del abasto, Lorca al piano, cantando unas coplas y Carlitos, a lo suyo, dedicando unos tangos al granadino. A pesar de que en aquella congregación nocturna se encontraban presentes varios periodistas, nadie desveló lo ocurrido en la casa, más allá de los nimios datos que aquí hemos revelado. Más aún. Pasados unos días de aquel encuentro, Gardel atendió a la prensa barcelonesa en un corto desembarco rumbo a París. Nada reveló sobre aquel encuentro con el que, entonces, era el mayor dramaturgo español. Lorca actuó de manera idéntica. Para ambos, la muerte (Gardel en 1935 y Lorca en 1936) selló aquel pacto de silencio. Joaquin Carbonell, en su novela, otorga una explicación al misterio y cuenta los hechos ocurridos aquella noche en casa de Gardel de manera verosímil y perfectamente factible. Además, la novela nos presenta la historia de Pedro Sariñena, un joven periodista que, en los años ochenta, debe investigar los pasos de Lorca en Argentina para elaborar un documental. El encuentro del poeta con el cantante y actor argentino le resulta tan atractivo y deslumbrante que, dejándolo todo, se dispone a investigar todos los entresijos de aquella noche en la que Buenos Aires fue testigo de un encuentro estelar. "Un tango para Federico" está cuajada de interesantes personajes ficticios contaminados por la vida y otros reales, como Jorge Luis Borges, Pablo Neruda, Pablo Suero, Enrique Amorim o los propios Lorca y Gardel. Además, el nudo de su argumento representa una buena oportunidad para establecer comparaciones entre la España franquista y la dictadura de Videla en Argentina, así como el contrapunto con la libertad, representada por la España republicana, en un final que culmina en la tierra donde reside las raíces de este periodista, Pedro Sariñena: Jaca. Precisamente estuvo en Jaca Federico García Lorca, con su compañía teatral "La Barraca", unos meses antes de partir para su viaje hacia Sudamérica. "La barraca" representó en Canfranc y en Ayerbe
Joaquín Carbonell antes de comenzar la presentación de "Un tango para Federico" en la Biblioteca Municipal de Jaca 
Carbonell firmando ejemplares de "Un tango para Federico" en Hecho (Huesca)

También Carbonell, como su protagonista Pedro Sariñena, partió de un documental sobre Garcia Lorca que la crisis económica truncó. Pero a cambio nació esta extraordinaria novela, "Un tango para Federico" que, recientemente, presentó en Argentina y Uruguay experiencia que contó el pasado 31 de marzo, invitado por el Ateneo Jaqués en el Casino de Jaca, impartiendo la charla "Lorca en Sudamérica". Al día siguiente, 1 de abril, presentaba "Un tango para Federico" en Oloron Sainte-Marie (Francia) y ofrecía también un breve concierto para dar a conocer su disco "El carbón y la rosa" 
Presentación de libro y disco en la Médiathèque des Gaves de Oloron Sainte-Marie
Como vemos, una actividad extraordinaria la de Joaquín Carbonell, tanto en el plano musical como literario. Tampoco disminuyó su actividad con el grupo "Los 3 Norteamericanos" (trío formado junto a David Giménez y Roberto Artigas "Gran Bob") que también presentó disco en verano de 2016 Pero para finalizar esta entrada regresaremos al comienzo, de nuevo sobre "El carbón y la rosa", un álbum brillante donde cada canción es una pieza imprescindible de un engranaje que resulta fantástico. En este, su último trabajo discográfico (desde 2008 no había vuelto en solitario al estudio de grabación), Carbonell muestra su amplísimo "mapa de carreteras emocionales" (como lo definió Matías Uribe aquí ), su completo paisaje musical donde expone todas las influencias que han nutrido su estilo personal en lo que resulta una gran variedad de registros que viajan del blues al bolero, pasando, por el rock and roll doo-wop del más puro estilo oldie o la rumba. Desmenuzaremos, uno a uno, los doce temas del álbum:

Abriendo el disco encontramos una canción que nació para single, una de esas que ya parecen un éxito antes de nacer: "Género chico", que, vestida de fracaso sentimental, en realidad, puede suponer toda una declaración de humildad ante el mundo salvaje que nos consume, una constante a lo largo del disco. Versos como "soy un vulgar ladrón de bombillas", "buscando un brazo amigo entre la basura" o "mi paraíso es un desengaño" resultan más que reveladores. La melodía, muy pegadiza, camina respirando herencias de temas oldies. Continúa a esta la balada "Acuérdate de mi", una canción de desamor con ecos de Brassens que se desarrolla sobre un inequívoco ambiente contaminado de desesperanza, un "total abandono" que parece afectar a algún plano más que el sentimental: "será como un desahucio, será como un suicidio" nos asegura el autor en la primera estrofa y refuerza, posteriormente, "mientras alguien se besa, un niño va a la guerra". "No me olvides princesa, cuando esto se derrumbe" es el broche del estribillo donde queda perfectamente claro que "esto" que se derrumba no es tan solo una relación. "De Teruel nos cualquiera" es la primera canción que conocimos de este disco ya que fue compuesta en el año 2014 Recuerdo ahora, durante la presentación de "El artista" en Jaca, que Carbonell prácticamente estrenaba allí esta canción que, como hemos dicho ya con "Genero chico", parecía nacer siendo ya un éxito. Se trata de un tema de carretera con fuerte aroma country reforzado en la versión del disco por la armónica de Gran Bob o  el banjo. La letra, potente, una de las más bellas del disco ("Cuando abrí los ojos me inundó un asombro mineral"/"El mudéjar no es una decoración. Hay estrellas para comprar"/"Si las calles muerden al pasear" o el propio estribillo "La noche brilla más que el sol donde tú eres el timonel") conforma el mejor himno "no oficial" para la tierra de Teruel, ávida de canciones como esta, donde perfectamente queda plasmada su esencia. En varias ocasiones ha reconocido Carbonell su conexión con la rumba catalana recordando la música de Peret que solía escuchar constntemente en la radio y es que nunca es tarde para incluirla en el repertorio. Es el caso de "Nada será lo mismo": "Es tan suave, tu boca en retirada. Es tan bella tu mano, camarada". De nuevo, una letra potente desde una leve amargura parece siempre presente, contrastando aquí con el tono festivo de la rumba: "Es amargo el otoño en primavera, unos hombres quemaron mi cabaña"/"Es el tiempo del lobo y su cintura". La quinta canción del disco merecería un capítulo entero, dentro del libro que nos hable de este trabajo. Ácido pero romántico bolero con letra del poeta zaragozano Juan Leyva, muy zaragozana ("Llámame y nos daremos una vuelta en tranvía desde Pablo Neruda hasta Mago de Oz" -calles que acogen la primera y última parada del tranvía n la ciudad del cierzo) y muy adecuada para un bolero. Titulada "Llámame", como todo bolero que se precie, invita a la danza lenta, cuerpo a cuerpo. Más que destacable resulta aquí la guitarra de José Luis Arrazola, "a lo Santana". Continúa el canto a lo cotidiano, con la marchosa "Baja la vida" , en la que Carbonell, con ritmos que nos remiten a Cabo Verde, hace referencia, desde el vacío, a la situación actual "Baja la vida, sube el pan", con un estribillo muy acertado y pegadizo. La séptima es un gran blues con ecos de rock y guiño sabinero incluido "A tu madre no le gusta que te cante 'Peor para el sol' ". "A tu madre no le gusta" es deliciosamente macarra y atrevidamente gamberra: "A tu madre no le gusta que te escriba sonetos, prefiere aquellos ripios de aquellos mamotretos"/"Si quieres un seguro, nena, no busques un artista", de nuevo con un espléndido Arrazola a la guitarra. Y después de la explosión del rock y del blues, nos relajamos con una delicatessen titulada "Dónde estabas tú", de nuevo, rematada con una espléndida letra de Juan Leyva. Canción especialmente apropiada para la carretera, con algún eco country, que brilla especialmente en su estribillo "¿Dónde estabas tú cuando un beso era brindar por tu salud? ¿Cuando el sol no amanecía y morirse era virtud? pero ¿dónde dónde estabas tú?...cuando ardían los periódicos al sur...".  En el noveno tema del disco todo se detiene. Y es que estamos ante una canción que merece un alto en el camino. Una árida crónica periodística, musicalizada, donde un niño pone voz a la España republicana ("Una cruz sin reproches"/"Un maestro con sueños"/"Unos niños cantando sin mirar hacia el sol") después, al estruendo de las bombas ("El invierno ha llegado, ha llegado a Madrid"), para pasar, posteriormente, a ser un niño de la posguerra ("La memoria es oscura"/"Una madre que es padre"). Y decimos crónica porque parece la mirada del periodista que también es Carbonell, sin tomar partido, pero reflejando el inminente dolor, de golpe el vacío, la ruptura definitiva que supuso un conflicto entre hermanos. Evocadora, "La maceta de arroz" fue, en el directo del 9 de marzo, uno de los momentos más emotivos del recital. Una letra brillante, que evoluciona hacia las tres partes ya referidas anteriormente, cuenta con una influencia kafkiana: "Escríbeme a la guerra después de nadar. Me gusta que tus cartas sepan a mar", recordando la anotación de Kafka: "Hoy Alemania ha declarado la guerra a Rusia. Por la tarde me fui a nadar". Esta mirada periodística se repite en la canción número 10 sobe un drama cotidiano y concretamente real, de nuestra actualidad. El ritmo, de inconfundible influencia oldie (años cincuenta/sesenta), contrasta con la crudeza de una letra que cuenta el desahucio donde una adolescente ve truncada su vida, ve cómo desaparece el suelo bajo sus pies, arrojada su familia a la calle: "La tele repite que hay que cumplir la ley". Es "Juana tiene frío" que, basada en un drama familiar real, plasma a la perfección la injusticia de la que es víctima nuestra sociedad, a manos de los depredadores que siguen ocupando la cúspide de esta cadena fratricida. Nunca pasará de moda el vals con ecos de ranchera, afirmó Carbonell durante el concierto del día 9 y bajo esta premisa nace una de las mejores y más festivas canciones del disco: "El beso de un okupa". "Lo más valiente ahora es ser poeta para decir te quiero sin avales". Con estos versos comienza una letra que invita a ser coreada. Y su estribillo ("Soy tu abre coches, ministro vagabundo y dejaré que me mires con lupa, que 24 caricias por segundo es más o menos el beso de un okupa...Aún tengo fuerzas para sacarle arena a tanta playa") es de los que dejan huella. Esta canción fue interpretada recientemente en el Casino de Jaca y en la Médiathèque de Oloron Sainte-Marie. Y llegamos al final de "El carbón y la rosa" con un cierre por todo lo alto que resulta un divertimento delicioso: "Vivir es una errata", un recuerdo al grupo formado junto a Gran Bob y David Giménez, "Los 3 Norteamericanos", un rock and roll doo-wop , muy bailable y digno de ser compuesto en los años sesenta que, además atesora una letra llena de encanto: "Deja que piense en ti esta mañana, este calor ha sido inspirador. Buñuel nos mira junto a Viridiana, las flores se marchitan con dolor", dice uno de los versos, segunda referencia a Luis Buñuel (la anterior en "De Teruel no es cualquiera").
El pasado 31 de marzo en el Casino de Jaca, Carbonell interpretando "El beso de un okupa"
Joaquin Carbonell junto a Lucía Pons, presentando "Un tango para Federico" en Villanúa (Huesca)
A los visitantes blogueros que hayan llegado hasta el final de este artículo no puedo más que recomendar encarecidamente la lectura de la novela "Un tango para Federico" y por supuesto, a mis amigos melómanos, no dejen de escuchar "El carbón y la rosa". Si sois consumidores de Spotify, lo encontraréis aquí. Y ahora les dejamos con "De Teruel no es cualquiera" (aquí en el Festival Barnasants de 2015)  en un versión algo más calmada que en el disco:

miércoles, 5 de abril de 2017

Poemia


Hacía mucho tiempo que no arrojaba versos al universo bloguero pero la ocasión lo merece pues hoy, cinco de abril,  a las 20:30 y gracias a mis amigos poetas Adrián Flor y José Gabarre, estaré de nuevo leyendo algunos poemas en Zaragoza, en La Bóveda (C/ Predicadores, 70), junto a mi buen amigo y compañero del Ateneo JaquésJavier Castán y Ángel Andués, Juan Carlos González y Jaime Montañés. Este poema pertenece a un nuevo proyecto que espero poder realizar alguna vez. Está dedicado al poeta, traductor, ensayista y crítico Ángel Crespo del que prefiero su etapa postista.


Soneto sin rima y con pan


A la memoria de Ángel Crespo


Cuando no ceja la teja ni arquea
la ceja y crispa la luna la reja
si el mar encrespa la ola y el bar
resguarda la hora encrespada, la oda

a los tristes y crispados tejados,
yo encrespo la chispa insólita;
y escribo para ti, Ángel Crespo,
constantes desiertos de viento y pan.

Catenarias desoladas de polvo
donde anidan cigüeñas centenarias,
plegarias de perlas en su boca,

de objetos en los mapas, de laurel,
de grapas, burdel y bibliotecarias:
tus varias candelarias de anaquel.


Ángel Crespo, poeta postista.

miércoles, 22 de marzo de 2017

El ingenioso hidalgo, Miguel de Cervantes (Han Ryner. Libros del Innombrable 2016)

La portada de "El ingenioso hidalgo Miguel de Cervantes" (Han Ryner. Libros del Innombrable 2016) es obra de Antonio Bayona, como las ilustraciones interiores.

Durante el pasado año 2016 con motivo del centenario de la ocultación de Miguel de Cervantes, la editorial Libros del Innombrable, publicó tres títulos referentes al universal escritor. Uno de ellos, "Pingüinas/Un esclavo llamado Cervantes" de Fernando Arrabal, ya fue comentado en este blog aquí. La otra obra del dramaturgo melillense, dedicada a Cervantes y publicada por la misma editorial fue "El extravagante triunfo de Miguel de Cerbantes y William Shakespere". Los tres títulos serán presentados este viernes 24 de marzo en Madrid, en el Espacio Leer (C/ Argumosa, 37), a las 19 horas. Tendré el honor de participar en el acto junto al editor Raúl Herrero. Hoy desmenuzaremos la obra de Han Ryner, El ingenioso hidalgo Miguel de Cervantes

El ingenioso hidalgo Miguel de Cervantes fue publicado en 1926 y firmado por Han Ryner, seudónimo del filósofo anarco-individualista francés Jacques Élie Henri Ambroise Ner., nacido en el Departamento de Orán, Argelia en 1861, en el seno de una familia de clase media. Ner, en su juventud, estudia teología y filosofía vinculándose posteriormente a la francmasonería, a la muerte de su madre. Publica diez novelas entre 1894 y 1895 Al año siguiente, tras asumir la redacción de la revista Demain adopta el seudónimo de Han Ryner y colabora con decenas de revistas. En 1900 publica Le crime d'obeir y en 1903 con Petit manuel individualiste sienta las bases de su propuesta anarcoindividualista muy influida por la obra de Epícteto y el estoicismo griego clásico. En 1912 obtiene el premio literario de la publicación por su obra narrativa y crece de manera exponencial su implicación política y social. Hace campaña por la liberación de Eugène Dieudonné, durante la Guerra, por Émile Armand, por los motines del Mar Negro, por los italianos Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti y por el ucraniano Nestor Makhno. En 1936 se adhiere el Comité Mundial contra la Guerra y el Fascismo y se convierte en un referente para los anarcoindividualistas españoles durante la dictadura de Primo de Rivera. Desde el antibelicismo y el antimilitarismo pacifista se opuso tenazmente al desarrollo de la I Guerra Mundial. Murió en París, en 1938
Han Ryner
Todo este poso anarco individualista y su condición de anticlerical virulento es más que notable en la novela cuyo titulo ya nos revela que estamos ante una imagen de Cervantes muy cercana a su Quijote. Advierte Ryner en la introducción: "Este libro cuenta la tragedia moral de un genio que, lejos de gozar las satisfacciones que podía y debía producirle su obra de espíritu eterno, vivió entre sus semejantes incomprendido y mísero" Y ágilmente comienza esta novela que narra las dramáticas peripecias del Miguel de Cervantes más quijotesco, en sus últimos dos años y medio de vida cuando, obsesionado por dar continuidad a la que considera su obra maestra "Los trabajos de Persiles y Sigismunda", busca refugio en Esquivias a través del viaje, casi constante, por desiertos castellanos, desoyendo y huyendo de los consejos de amigos y familiares, que solicitan la ansiada segunda parte del famoso Quijote. Ya sea a pie, ya en vieja mula de alquiler, Cervantes parece condenado a la lucha constante; condena que a su vez también parece redimirle de una muerte que, desprovisto del fuego del ingenio, hubiera llegado mucho antes.

La estructura del libro, también quijotesca, se divide en tres partes y presentan a un Cervantes dialogando y exponiendo sus atrevidas reflexiones ante diferentes interlocutores, algunos reales, como un joven Calderón de la Barca y otros, frutos de la ficción, encontrando personajes que le inspiraron para sus novelas. Un dramatizado relato de su cautiverio en Argel, su difícil relación con los estamentos de poder, la búsqueda de la digna posteridad, el proceso creativo del escritor, la fortuna, la fama son los temas que van desfilando por un relato donde se trasluce la filosofía de Ryner en episodios tan dignos del ingenioso hidalgo de la Mancha como el suceso del apócrifo Cervantes de Avellaneda que el autor explica aprovechando la ocasión para criticar al clero, sobretodo, en la figura de dos sombríos monjes aragoneses, y en especial, el Padre Aliaga (inquisidor y confesor real) con quien el escritor mantiene una antigua pendencia. La crítica es una constante durante la obra en frases como "Todos los españoles tienen hambre", "Desde Homero, los verdaderos grandes hombres conocen el desprecio por su época" o la pregunta "¿Valdrán más los pueblos que los reyes?" Además, Ryner ofrece la imagen de un Cervantes mermado por la pobreza, demacrado, un caballero sin capa "Cervantes no era más que una ruina" nos dice en algún pasaje que se sitúa en contra del poder establecido y así lo expresa, cuando tiene ocasión, de manera encubierta, por el don de la palabra. Es a través del escritor, como personaje, cómo Ryner nos habla del desahucio, de unos tiempos aciagos que premiaban la necedad por encima del intelecto y de la cultura, cita a la justicia refugiada entre los ladrones, insinúa la posible homosexualidad del genio y nombra el mito de su manquedad.

Raúl Herrero rescata ahora esta novela perdida desde los años treinta del pasado siglo, siguiendo, aunque con alguna corrección, la traducción original de Juan Elizalde en un volumen muy cuidado y maravillosamente ilustrado por Antonio Bayona.

¡Nos vemos en Madrid!

domingo, 19 de marzo de 2017

Fernando Arrabal en persona

Fotografía de Julio Miranda

Experiencia Arrabal

Entrar en Madrid procedente de Aragón siempre me ha resultado sumamente sencillo. Sin embargo, el asunto se complica y adquiere cierta enjundia si uno decide visitar lugares ignotos y lanzare así a la improvisación, a calzón quitado y por supuesto, desprovisto del detestable y común aparatejo de voz tomada que algunos llaman "navegador". "¿Pero vienes sin navegador?" -preguntan, ojipláticos-. Y entonces piensas en sus padres, en sus abuelos, todos sus antepasados "navegando" por aquellas carreteras estrechas y vericuetos donde nunca perdían rumbo ni escuchaban esa absurda y fanfarrona celebración: "¡Se ha perdido la señal GPS!". Premisa a tener en cuenta: si por primera vez visitas Majadahonda y debes regresar a Madrid, darás tantas vueltas a la M-30 que amenazarás la rotación terrestre. Precisamente de Majadahonda llegábamos mi excelso copiloto, Raúl Herrero y yo, después de entrevistar a Antonio Chicharro, hijo del poeta Eduardo Chicharro y de la pintora Nanda Papiri, para la revista del Ateneo Jaqués "El eco de los libres" y su dosier especial que dedicará al Postismo.
Durante la entrevista, junto a Antonio Chicharro y sus dos peludos amigos
Dos horas de retraso en la llegada al hotel propició que nuestra amiga Marta García tuviera que narrar, vía telefónica, los acontecimientos arrabalaicos en la Feria Internacional de Arte Contemporáneo. Rondaban ya las ocho y media de la tarde cuando todo el sol que faltaba en la noche de Madrid irrumpió en la cafetería de un hotel. Fernando Arrabal, con sus perpetuas cuatro lentes, lleva el universo por atuendo. Levanta dos dedos de la mano izquierda y sonríe como un travieso sátiro mientras sostiene al dios Pan, en un negro maletín, a la diestra. Abraza a su amigo y editor Raúl, besa a su amiga Marta, a Belén y estrecha mi mano llamándome "poeta", una palabra que hoy considero inventada solo para él. Toda su jornada ha discurrido en ARCO, atendiendo a la prensa, realizando largas entrevistas e ingiriendo litros y litros de Coca Cola, todo su alimento fierabrás. Tiene 84 años y más vitalidad que un joven de treinta. Accedemos a un reservado de la cafetería. Cuando Arrabal habla, cambia el paisaje. Con sencillez y de manera natural todo se vuelve ceremonial, casi ritual. Es inevitable. La liturgia del aprendizaje. El Maestro habla a sus discípulos que escuchan como quien recibe el Pan sagrado. Arrabal comienza diciendo que no es un genio y todos admiramos la humildad de una leyenda. Después desmenuza con sus dedos el mito del don Juan, del burlador de Sevilla; destruye al seductor. "¡Es mentira! -dice- Nunca ha existido". Y del amor, confiesa, también es falso. Habla de los salones de masaje, del burdel que regentaba en París la madre de Sara Bernhardt y de la asiduidad que le profesaban ciertos monarcas (Alfonso XIII y su catre con resortes, el zar de Rusia o el rey de Inglaterra) Habla de Bretón, Topor, Dalí y la navaja de Buñuel sobre el rechazo de Gala. Refiere a Ionesco, Picasso, Jodorovsky y a la vez, aporta una visión, como siempre, diferente, insólita y propia sobre los refugiados. Cuenta un chiste, recuerda el momento en que vio a la Virgen María, pregunta a cada uno de nosotros sobre hazañas sexuales, revela cómo estuvo a punto de morir asesinado en México D.F. y comentamos el artículo que acaba de publicar en ABC donde, precisamente, cita al poeta Eduardo Chicharro. Con Arrabal no existen las casualidades. Nada y todo son confusión y rigor. Se cumplen las once de la noche y los camareros no entienden de genialidades. Hay que abandonar la estancia. Arrabal sube a la habitación y el resto del grupo, ya descabezado, intenta inventar una noche que acaba de morir. Sin embargo, adquiero otro aprendizaje: nunca más visitar el local "Le Petit" en calle Margalejo donde un Manhattan es un granizado de viscoso color naranja.
Arrabal en ARCO. Fotografía de Marta García

Otra fotografía de una de sus innumerables intervenciones en ARCO. Fotografía de Marta García.
Fernando Arrabal, Raúl Herrero y yo en la mencionada cafetería del hotel. A esas alturas, la noche, ya es una naranja exprimida. Fotografía: Marta García

Al día siguiente, Marta, Raúl y yo encontramos a un Fernando Arrabal pletórico. Espera en la calle nuestra llegada. Quiere desayunar chocolate con churros. Yo advierto que en mi hotel carecían del clásico desayuno y él reacciona: "¡Es imposible! ¡Es Madrid! Si no hay churros en Madrid...¡es necesaria la revolución!". De camino al Bar Santander también alude a la dificultad de encontrar pistachos por donde quiera que vaya. Ese sábado el sol en la capital luce espléndido y nos dirigimos a  la terraza. Arrabal vislumbra una mesa solitaria con los restos de un desayuno madrugador. En concreto, una de las porras del plato parece intacta. Rapiña. "Sí, están buenas. Nos quedamos" -dice- Al desayuno acude el editor y amigo personal Juan Carlos Valera que ha regalado a Arrabal una obra con la que aparece en la entrevista de La Razón de esa misma mañana y el presidente de la Casa de Melilla en Madrid, Julio Miranda. A las doce del mediodía don Fernando ofrecerá una conferencia en la sala Cayón. Sin embargo, desayunamos sin ninguna prisa. Tenemos tiempo de recordar su obra epistolar dirigida a Fidel Castro y a Francisco Franco. Resume con rabia su llegada a Cuba y la horrible sensación de sentirse rico y poderoso, solo por ser europeo. Una leve sombra en sus claros ojos. No termina el chocolate. En cambio, apura la Coca Cola de su hija Delia.
Fernando el santo. Fotografía de Marta García

El trayecto a pie hacia la galería es delirante. Arrabal camina despacio porque es un observador que, además, disfruta de la conversación. Pregunta si es normal que los madrileños conduzcan tan deprisa y en mitad del cruce, comienza a torear los vehículos que pasan por su lado. Al fin llegamos a la sala y acude de nuevo la ceremonia. Un cenáculo donde los apóstoles rodean al maestro. Arrabal habla de la miseria que azota invariablemente a los más brillantes artistas. Solo conoció a un par de pintores que fueron afortunados y murieron ricos: Dalí y Picasso. El resto de poetas mueren ignorados y miserables. "Pero los poetas cambian el mundo" -advierte-. Recuerda también el momento cumbre del Surrealismo y la ceremonia de 1959, destacando la figura del artista Jean Benoît en "La ejecución del testamento del Marqués de Sade" y termina con la fundación del movimiento Pánico.
Instante de la conferencia en la sala Cayón. Fotografía de Julio Miranda
Instantes antes de terminar la conferencia. Fotografía: Marta García
Conocer a Arrabal es una experiencia única, un continuo aprendizaje. Es un maestro, un sabio que no se considera tal, un místico, casi un santo; es cercano, ofreciendo y despertando cariño entre las personas que lo rodean. En España y su habitual desconocimiento prevalece una idea muy alejada de la realidad. Ahora Arrabal está sentado en el centro de la mesa. A su derecha, Julio Miranda, Raúl Herrero y yo. A su izquierda, Marta García, Juan Carlos Valera y su paisano José Jóver. La Última Comida es en La Fábrica de calle Génova. Tiene la amabilidad de firmar algunos ejemplares de sus libros. Debe partir y nos parte la despedida, nos vacía. Con él vuela, en su maleta del dios Pan, un ejemplar de "El eco de los libres", revista que contará con su colaboración en el próximo número. Mis incipientes alas todavía no son fuertes para volar a París pero crecerán entre huellas arrabalaicas. Cada vez que se marcha, Arrabal deja huérfana a España y esta ciudad, desde hoy, debería cambiar su lema: "De Arrabal, al cielo".

Marcos Callau
(Artículo publicado en El Pirineo Aragonés, el 3 de marzo de 2017)

De izquierda a derecha: (Yo), Raúl Herrero, Julio Miranda, Fernando Arrabal, Marta García, Juan Carlos Valera y José Jóver. Fotógrafa anónima.




Agradezco la oportunidad de haber conocido a Fernando Arrabal, a mi amigo Raúl Herrero. No viviré vidas suficientes para agradecer tan suma hazaña.

Pasadas las horas y recién llegados a Zaragoza, sin embargo, la pesadilla de nuestra España cerril y cazurra entra en escena. Lamentamos profundamente esta noticia que más parece un latigazo contra la espalda: el Ayuntamiento de Madrid decide retirar los nombres de Max Aub y Fernando Arrabal de sus correspondientes naves 10 y 11 en el complejo cultural del Matadero. La indignada protesta y la reacción, poco secundada pero rápida, no se hace esperar. En las jornadas próximas asistimos al "recule" y Manuela Carmena tilda de "confusión total" el desbarre de Mateo Feijóo, cabeza visible del nuevo equipo de dirección en estos espacios y asegura que ambos nombres se mantendrán finalmente en las naves del Matadero. No obstante, parece que todavía resiste cierta reticencia a colocar de nuevo los rótulos que rezan Max Aub y Fernando Arrabal. POR FAVOR. Para una vez que habían ustedes acertado, no deshagan el camino, no nos hagan pasar más vergüenza. Pidan, si es necesario, ochocientas mil disculpas, pero no se muestren dubitativos, reaccionen como es debido y coloquen sin demora los rótulos donde corresponde. Si desean que el Matadero sea reconocido como un referente cultural, ¿cómo ir en contra entonces de la libertad, del conocimiento, de la propia cultura?, ¿cómo no rendir tributo a Max Aub y a Fernando Arrabal per saecula saeculorum? Por si acaso y para que quede claro, sumamos nuestro apoyo para que las naves 10 y 11 por siempre, lleven el nombre de Aub y Arrabal, respectivamente. Nombres que permanecerán aun si muere el Matadero. Publicamos la dos postales que Arrabal remitió a Manuela Carmena. La primera, cuando estalló la polémica. La segunda, un agradecimiento post-recule.


viernes, 29 de julio de 2016

Sombras y siluetas, de Miquel Zueras

Portada del libro, diseñada por el propio Miquel Zueras


Recinemtemente, invitado por el Ateneo Jaqués, el escritor barcelonés Miquel Zueras visitó Jaca para presentarnos su libro, "Sombras y siluetas (Relatos extraños)"   una colección de 73 relatos salpicados de sus inconfundibles ilustraciones.
Una de las ilustraciones del libro

 El autor catalán de raíces zufarienses congregó a una veintena de personas en la librería Oroel, en otra colaboración más (y ya son unas cuántas) del establecimiento emplazado en la plaza Biscós con las actividades del ateneo. Fue una tarde de sombras porque, en animado coloquio con el público asistente, Miquel Zueras recordó los viejos tiempos de dibujantes como Vázquez, El Roto (Andrés Rábago) o revistas como “El víbora” y la mejor época de la editorial Bruguera, reconociendo en todo ello y en los autores norteamericanos sus mayores influencias como dibujante e ilustrador. Y también fue una tarde de siluetas, porque cada libro dedicado por el autor a los asistentes, fue un dibujo original que el lector podrá disfrutar ya para siempre, como un tesoro para su biblioteca.
Una de las secciones de "Sombras y siluetas"

Miquel Zueras forma parte de esa pequeña porción que resiste en la bohemia barcelonesa artística de los setenta, ochenta e incluso, principios de los noventa. Procede de la mejor Barcelona cosmopolita, hoy añorada y devorada por el habitual sometimiento al turismo. Sus relatos están impregnados de esa ciudad, con influencias que van desde la más profunda y reconocible cinefilia, hasta góticos ambientes propios de autores como Lovecraft, pasando por el sexo, los relatos eróticos, el vampirismo, los bares de la ciudad o el lóbrego escenario de un cementerio dispuesto para una nueva historia de terror. En el estilo narrativo se da cita la cinematografía, siendo uno de los recursos preferidos por el autor el humor negro y derivando, en más de una ocasión, al siempre necesario surrealismo. Por otro lado, la estética y el estilo de sus ilustraciones es claro, definido y tan personal que siempre podremos identificar a Zueras tras los trazos de sus dibujos. Identificable desde la misma portada del libro, un guiño-homenaje a Saul Bass y especialmente a la cabecera que diseñó para la película “Anatomía de un asesinato” (Otto Preminger. 1959) Otra de las facetas más destacables del autor es la de actor de doblaje, habiendo trabajado en anuncios televisivos, cortometrajes y películas. Durante la presentación, el público asistente pudo comprobar los distintos registros de Miquel Zueras, cuando ofreció la lectura de algunos relatos del libro como “El huevo” o “El interior de la caracola” Ya lo anuncia el subtítulo del libro: relatos extraños. Bien merece la pena sumergirse en su lectura y saborearlos, poco a poco, junto a sus ilustraciones.
Miquel Zueras durante la presentación
Personalmente, fue un honor y un placer poder recibir y presentar en Jaca a Miquel Zueras, al que me une una férrea amistad fraguada en los primeros tiempos de la “blogosfera”, aquel universo paralelo donde algunos peces escribientes nadábamos con total libertad “pariendo” nuestros hijos, más o menos literarios, al libre albedrío y sometiéndolos al inapelable juicio de la red de redes. Más tarde, allá por 2011, nos conocimos personalmente al colaborar los dos (él portada, yo poema) en un libro solidario titulado “Uni-versos para Somalia” y posteriormente, coincidiendo en otra publicación solidaria, esta vez titulada “Escribiendo esperanza”, que también significaba la primera edición y publicación del Ateneo Jaqués. Siempre que he viajado a Barcelona, Miquel ha ejercido de perfecto anfitrión y de guía excepcional por la ciudad, eso sí, especializado en los establecimientos hosteleros, con una sincera tendencia al Boada’s, la clásica coctelería de la calle Tallers con Ramblas. De este histórico establecimiento, en su sesenta aniversario, Miquel dibujó una viñeta para cada cóctel de la carta, publicándose un delicioso librito con estas ilustraciones en edición limitada para los clientes del local. 
 
Con Miquel Zueras en una de sus anteriores visitas a Jaca, en el legendario, mítico e imprescindible Bar Miguel, donde todavía podemos encontrar y pedir Calisay.
La colaboración de Miquel Zueras con el Ateneo Jaqués ha sido constante. Además de su participación en el citado libro “Escribiendo esperanza”, también ha colaborado en recitales de relatos breves, en exposiciones (como la dedicada a Frank Sinatra) y últimamente, en la suculenta revista “El eco de los libres”, ya a la venta (podemos adquirir ejemplares escribiendo un correo a ateneojaques@gmail.com) donde también podemos disfrutar de uno de sus relatos ilustrados. Desde Jaca, deseamos que esta colaboración nunca termine. Gracias por todo, Miquel. 
Miquel Zueras, en la presentación de "Sombras y siluetas" lee uno de sus relatos.